Ahora, el primero de mayo

Foto: Gerald Guasca

, sí puede decirse que ha cambiado mucho el primero de mayo. Hace unos años, esta fecha era de las más calientes para la movilización popular. Un primero de mayo el ESMAD asesina a Nicolas Neira (2005). Y era usual, que en la marcha a la Plaza de Bolívar la policía reventara la movilización y no fuera posible llegar al final.

El 1ro de mayo que acabamos de vivir sencillamente muestra que el movimiento social es diferente. Por ejemplo, cosa que es positiva, la marcha de la ciudad, que usualmente inicia en el Parque Nacional sobre la 7ma, no es levantada por la policía desde la llegada del presidente Petro. Pero, por otro lado, adquirió un carácter oficialista que desdibuja el carácter proletario de la tradicional movilización. Digamos, que desde hace un tiempo la marcha del primero, ha sido un escenario para mostrar el apoyo o rechazo al gobierno de turno, y con Petro es muy marcado, pues los sectores sociales, asisten en bloques sectorizados para mostrar que tan grandes son.

Resulta complejo ver esto, porque aunque es válido que los diferentes sectores puedan, performativamente hacerse competencia, va perdiendo fuerza la capacidad de la movilización del 1ro de mayo para despertar la conciencia de clase de las personas que asisten sin organización. Eso se evidencia en la falta de personas para llenar la Plaza de Bolívar. Además, no puede decirse que es culpa de alguien porque la movilización es difícil de manipular. Pero estos cambios son reales, se pueden ver con la separación de rojos (gente cercana al comunismo) y negros (gente cercana al anarquismo) que se supone encontraban espacio de unión en el primero de mayo.

Seguramente los contenidos del trabajador(e) contemporáneo nos llevan a pensar la condición de clase de otra forma. Por un lado, siguiendo la crítica a la marcha del centro, los negros (unxs cuantos, porque hay gran diversidad de posturas acratas) organizan e invitan desde hace 7 años al Festival del Primero de Mayo Obrero en el barrio Laches. Un espacio para conmemorar el trabajo de otra forma, con arte, cultura, política, olla, palabras, etc. No puede resumirse en una sola palabra pero es válido y bello unirse como trabajadores al son de la promoción de los y las trabajadoras del barrio y la solicitud de libertad a lxs presxs políticxs.

En otro punto de la ciudad, convocaron a una marcha el primero de mayo, pero saliendo desde un punto del sur y llegando a la Plaza de Bolivar. Es una crítica, que propone una alternativa a la marcha tradicional y que en esta ocasión tuvo una acogida fuerte y movilizó una cantidad considerable de personas, teniendo en cuenta que la marcha de la 7ma es la que más convocatoria suele tener. El cambio de lugar tiene un simbolismo importante.

Finalmente quisiera mencionar que en la localidad de Engativá, varias organizaciones de jóvenes, convocaron en el parque de La Consolación, un evento para manifestarse en contra de los más recientes planes de renovación urbana que se planean hacer en la casa de la juventud. Es un evento más cultural, pero así como en Los Laches, la gente intenta llenar el espacio con contenido proletario.

Es decir, el primero de mayo, todavía moviliza el sentimiento de la clase obrera, fuerte y duro. Pero en el performance de las formas sociales para la movilización, se puede ver que es diferente. El capitalismo actual nos exige trabajar de una forma diferente, pero la persona que trabaja aún sigue siendo explotada y oprimida. Esas personas quieren unirse, está latente ese sentimiento, y las organizaciones deben ser muy inteligentes para poder acercarse y orientar esta emoción. El primero de mayo existirá por mucho tiempo, pero es importante pensarnos como la fecha nos une, porque sin unión la causa trabajadora está perdida.

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