Estoy obsesionado con el transporte público porque seguramente Transmilenio ™ me daño. La sensación de hartazgo que me produjo por años la idea de tener que usar tm me persigue cada vez que pisó un nuevo destino. Soy un amante iracundo de Bogotá, esta ciudad y su gente me llama todos los días a pensar en ella. Y me molesta mucho lo que TM le hizo a la ciudad porque la organizó de una forma incómoda, insostenible económica y ambientalmente y, me parece ridículo que una urbe del tamaño de Bogotá nos embuta en buses a la población que usamos y necesitamos transportarnos.
Esta serie de reseñas quiere conectar con el usuario de transporte público de Bogotá. Quiere decirle que otra ciudad es posible y que es una mentira que lo único que podemos tener es TM. La idea de fondo en todo esto, que es lo que me molesta, es que lo único que merecemos es lo más barato. Por ejemplo y para iniciar, podemos hablar de Rio de Janeiro. Una ciudad en comparación superficial más pequeña en extensión y habitantes aproximados que Bogotá. Es decir, aunque Rio tiene menos espacio (1200 km2) y menos habitantes (6.9 mll aproximados) que Bogotá (1776 m2 y 7.9 mll aprox) tiene un sistema multimodal de transporte que configura una ciudad de forma diferente para sus habitantes y el mundo.
En términos de “fama”, si pudiese llegar a considerarse eso, Rio es igual de importante que cualquier capital del mundo, aunque no sea una capital. Bogotá y Rio comparten la búsqueda de la grandeza urbana en su importancia global. Pero, al caminarla, Bogotá es un bollo. Claro, aunque Bogotá está más cerca del cielo que Río ambas tienen que lidiar con una geografía donde deben conectar la ciudad con montañas. En estos sentidos podríamos poner ambas ciudades en una balanza. Y aplicar las gafas del transporte público desde la mirada del usuario, no de un “político-técnico” que viaja en carro para llegar rápido a cualquier destino.

En Rio de Janeiro se cuenta con un sistema multimodal, para claridad, eso quiere decir que hay varios “modos” de transporte. Para llegar de un lugar a otro en la ciudad tengo al menos cinco alternativas que se complementan entre sí. La ciudad tiene buses tradicionales que te recogen y bajan en paradas donde tu sacas el brazo. Tiene un sistema de metro en su mayoría subterráneo ganando mucho espacio de transporte de pasajeros en la superficie. Cosa curiosa al pensar que hay tranvía, pues aunque este usa rieles para moverse, no se excluye un pedazo de la superficie para que transite, pues por el mismo pedazo de calle pueden moverse los carros y otros modos de transporte en la superficie. Hay un BRT (lo que es TM, Bus Rapid Transit) donde se excluyen unos carriles para uso exclusivo de buses, pero este sistema funciona para las zonas externas del centro de la ciudad, es decir el BRT de rio complementa el transporte para llegar a las zonas más alejadas de la ciudad, impidiendo la cooptación de espacio público en la superficie para el centro de la ciudad.
Podríamos decir que también tiene “teleferico” y otros medios donde se viaja encima de la superficie, pero estos no son del uso cotidiano para el usuario, aunque sí para el turista. El turista e incluso el usuario menos conectado con la ciudad no siempre cuenta con un tarjeta de transporte para usar los diferentes modos, de ahí que adquiera mucho valor que en los buses hayan dobles registradoras para pasar con la tarjeta personalizada, o usar una tarjeta de crédito e incluso pagar con efectivo. Al contrario de Bogotá, donde si no tienes tarjeta, mamolas, camina o busca un carro pa´ moverte.
Me llamó la atención que la tarjeta del metro no funciona en los buses y tuve que buscar el por qué. Todo indica que desde hace un tiempo hay una disputa por el monopolio del pago del transporte, lo que se denomina “recaudo”, entonces desde hace un tiempo, la metrocard de Rio no centraliza el pago de transporte, cosa que no afecta pues al poder usar efectivo o tarjeta de crédito cualquiera paga con lo que tenga a la mano. Me sonó familiar la disputa, porque aqui TuLlave tiene centralizado el pago del transporte público, pero me entristece que no estemos discutiendo el rol de TuLlave en el negociaso que tiene TM con nuestra ciudad.

Pareciera que Rio es perfecta en términos de transporte, seguro tiene sus problemas, pero un momento corto en la ciudad es insuficiente para poder observarlos. Sin embargo, la sensación de poder caminar la ciudad, el centro, sin tener carriles que excluyen espacio público para buses, la ausencia de smog atiborrando el cielo del sur de la ciudad y la motivación de la gente para transitar y hacer deportes en sus calles y espacios me dejó con la inevitable sensación de que Bogotá está años luz de un transporte que configure una ciudad semejante.
Vi que la gente se cola en los buses, eso me pareció que se acercaba a nuestros colados, solo que me gustaría saber si los colados de Rio lo hacen con la misma desesperanza que los usuarios de TM al no tener otra opción. Quedó enamorado de las posibilidades que puede llegar a ofrecer un amor por la ciudad, donde un alcalde de turno no venda el espacio público para un negocio que acaba con la esperanza y el medio ambiente de la ciudad. Espero seguir explorando el mundo con los ojos de quien busca una ciudad para habitar el mundo y cuidarlo. Les invito a ver el mundo, desde nuestro municipios hasta las más lejanas urbes como quien busca algo que le llene el corazón, y lo traigan para sembrar y cultivar la ciudad que nos merecemos.
Atentamente
Un usuario de transporte público
