Por Juan Sebastián Vargas
Un parque en el barrio Bonanza, Engativá, es hoy el escenario de una importante reivindicación social y ambiental, relacionada con la recuperación del espacio público y la restauración de un humedal. El hecho más reciente que ha generado indignación en la comunidad es el cerramiento del parque por parte de presuntos propietarios del predio, combinado con la inacción por parte de las autoridades para poner freno a esta afectación del uso público del espacio.

Caracterizado por un canal de aguas lluvias que lo atraviesa de oriente a occidente, el “Parque Bonanza” es, de acuerdo al Plan de Ordenamiento Territorial, un área de especial importancia ecosistémica y por tanto elemento de la Estructura Ecológica Principal. Es el parque más grande no solo del barrio Bonanza, sino también de la UPZ Las Ferias, con categoría de Parque Zonal. Colinda con la Diócesis de Engativá, con la parroquia del barrio, con el estadio de fútbol, y con el eje comercial de Bonanza. Allí también se encuentra la sede del salón de la Junta de Acción Comunal y una huerta urbana.
Sin embargo, y a pesar de su importancia social, ecológica y espacial, existen varias problemáticas en el parque Bonanza asociadas a la omisión y abandono institucional, el deterioro ambiental, la apropiación privada del predio, la estigmatización ciudadana, la inseguridad. Estos problemas se remontan hasta la fundación misma del barrio en 1963.

Originalmente, la zona del parque estaba cubierta por un extenso humedal con nacimientos de agua propios, cuyas aguas se desbordaban hacia el río Neuque o Salitre, empujadas a su vez por las aguas que también emanaban del humedal Santa María del Lago. Sus aguas también eran aprovechadas para regar las tierras de la antigua hacienda San Joaquín, y aún viven personas que recuerdan la laguna, tanto en su estado más conservado como en su estado más deteriorado. El proceso de alteración del humedal comienza con la urbanización del barrio Bonanza, endureciéndose la ronda del cuerpo de agua, y contaminándose por efecto de vertimientos de aguas negras, escombros y otros residuos. Asimismo, la construcción de la Avenida Boyacá entre 1968 y 1970 afectó la conectividad con Santa María del Lago y el río Neuque. Paulatinamente, el cuerpo de agua fue mermando al punto de convertirse en una zona fangosa o prácticamente un lodazal. Finalmente, se decidió construir un canal por parte de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá en 1985, que terminó por desecar y alterar radicalmente el antiguo humedal Bonanza.

No obstante, cuarenta años después de su canalización, y sesenta años de la fundación del barrio, ha emergido a la discusión pública la posibilidad de restaurar el humedal y recuperar el predio como bien público. A partir de una iniciativa de charlas iniciada en diciembre de 2025 por parte de organizaciones y colectivos, y realizada en la “Huerta Bonanza”, la casa cultural “Kacha-lote”, el salón de la JAC y en la parroquia del barrio, se está reviviendo la historia del humedal e impulsando el proyecto para restaurarlo. Este proceso reivindicativo ha recibido el impulso de la Junta de Acción Comunal, la cual está actualmente comprometida en apoyar la iniciativa y en exhortar a la comunidad a sumarse a este proyecto.
Hasta el momento, la comunidad ha participado en dos destacadas sesiones de la Junta Administradora Local el 25 julio y el 5 de agosto; ha convocado una mesa de trabajo con entidades en el Concejo de Bogotá; se ha reunido masivamente en el parque aledaño de “Tres canchas” para acordar acciones para hacer frente al problema de tenencia privada del parque, entre estas el bloqueo de la Avenida Boyacá y un plantón frente a Alcaldía Local de Engativá; y construye acciones jurídicas y políticas para buscar la declaración del parque como Reserva Distrital de Humedal, cumpliendo de hecho con el régimen de uso de esta área que obliga a actividades de recuperación y restauración, lo que marcaría un hito en la localidad, sirviendo notablemente de ejemplo para emprender más acciones de recuperación ambiental en el territorio y la ciudad.
