Fanny atiende un negocio de variedades sobre la av calle 72, es domingo, parece que cierra a las 7pm, aún le quedan 2 horas y algo para terminar su turno. Acepto hablar con nosotres, sin entrar en detalles, su consumo de audiovisuales no es muy complejo. Practicamente nunca va al cine y en casa pone Netflix sin deternerse a pensar mucho en lo que verá. Las canas y rostro de Israel nos permite interpretar que seguramente asi o incluso más sencillo es su consumo de audiovisuales. Mientras que Karen y Sofia, en su notable juventud van a cine a ver Toy Story 5. Ellas y él viven en nuestros barrios, les encontramos de casualidad, su honestidad nos da pistas a «problemas sociales complejos»1, y aunque no tienen porque, sus respuestas nos impulsan a seguir invitando a vecinos y vecinas a ver peliculas y videos de calidad.
Navengando por la superficie del problema podemos afirmar que la cultura que surge y se hace desde nuestros barrios no parece ser bienvenida en el día a día de las personas. En lo estructural vivimos en un sistema que ha convertido la cultura en un entretenimiento. Y si, claro, una pelicula, es entretenimiento, pero a la vez activa en la mente un monton de conecciones que transmiten mensajes, que convertimos en habitos, creencias y proyectos. También desde el surgimiento del cine, hemos tenido que reunirnos para disfrutar de una pelicula en gran formato. La historia nos demuestra que nos encantaba juntarnos para ver películas, incluso cuando no habia sonido. Ahora, nuestros ceulares se llevan toda la atención de nuestros cerebros y muy pocas cosas en ellos nos motivan a juntarnos, a reunirnos para disfrutar de lo que algun artista haya producido.
El problema se vuelve más y más profundo si hablamos de la industria del cine, de la distribución desigual de la producción audiovisual en el mundo y otros mil asuntos que pasan hoy en nuestra sociedad. Y se que muchos gestores culturales, sociales y artistas pueden ver estos problemas complejos, ante los cuales deciden tomar acción. Como aquellos en la localidad que se han pensado en usar el cine como una herramienta para la promoción de la comunidad, el arte y de propuestas de calidad en condiciones desiguales.
El Festival Internacional de Cine de Engativá es una de esas iniciativas. Tiene 3 versiones contando esta del 2026 y todas siempre han usado el modelo de colaboración en red. Es decir, hay un lugar central donde se presentan cortos y largometrajes en los días del festival en el Centro Cultural del Barrio, en Tabora, a una cuadra de la calle 80. Y a la vez en esas mismas fechas también se puede ver peliculas en el Teatro casa de Artistas en el barrio Florida, en Kacha-Lote Casa Cultural del barrio Bonanza y en el Bunker de PARCEP en Engativá Púeblo. Esa colaboración en red, requiere de más gestores culturales, como lo son Luis, Jeimy y Bridney, quienes son expertas en otras artes como la gestión, el teatro y la danza respectivamente. En la base de la cultura real en los barrios, se levantan las columnas que la sostienen: la colaboración mutua, la solidaridad, un horizonte político donde la cultura esta a la mano de las personas que viven y conviven en nuestros barrios con nosotres.
Quien este un poquito untade de cultura habra visto por seguro títulos de cine que no aparecen en los centros comerciales, o habrá visto cortometrajes, y ver cortometrajes es algo que en definitiva no hace todo el mundo. El cine es un dispositivo cultural muy bonito. Cuenta historias, las visiviliza, materializa sueños de artistas y saca lo mejor de elles. Promoverlo con nuestras vecinas y vecinos es un esfuerzo admirable. Invitar a la gente a ver y hacer cine es un acto político maravilloso por la libertad y la vida. Muchas gracias a ZR por la Escuela de Cine Comunitario y al Festival Internacional de Cine social y comunitario SALVAJE, quienes con el Festival Internacional de Cine Engativá enaltecen la cultura de la localidad 10 de Bogotá. Si quiere saber un poquito más mire el dcoumental que hicimos sobre el FICE 2026 ya en Yutuv.
- Ponemos en cuestión el uso de conceptos técnicos en la interacción social. No signifca que no sean complejos, su uso se plantea para problematizar el lugar del gestor cultural o del profesional social y humano, sobre sus acciones para promover los lazos que fortalecen una comunidad. ↩︎
